Han pasado muchas cosas, y no sé por donde empezar. Pero ahora sólo hay una cosa en mi mente. Salí de vacaciones hoy, y recibí el premio al mejor rendimiento.
Mi papá me ignoró, y a pesar de pasar frente al diploma mil veces, no me saludó, ni fue capaz de felicitarme.
Me siento mal. Pésimo. Todo un año de esfuerzo, para nada.
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