sábado, 24 de diciembre de 2011

Fue increíble. Si no hubiera sido por la hora, había pasado al siguiente nivel. Estaba en su casa, tratando de ver una película... apagamos la luz, cerramos la puerta, y nos tiramos en la cama a ver esa película que nunca supimos de que se trataba
Empezamos con besos cariñosos, y después, mi mano comenzó a hacerle cariño... En un principio, no entendía mis señales, pero después, no se, fue locura y pasión.
Primero iba probando y esperando mi reacción, para seguir avanzando. Nos besábamos como si el mundo se fuera a terminar, mi mano y la suya pasaban sin pudor, sintiéndonos como nunca antes. Parábamos de vez en cuando, escuchábamos nuestra respiración acelerada, y nos mirábamos... lo miraba a los ojos y tocaba su rostro, su mejilla, con todo el amor y la ternura que podría existir. 
Su mano conocía mi cuerpo más allá de lo que estaba acostumbrado, mi mano no paraba de acariciarlo y de recorrerlo. 
Me sentía nerviosa, creo que tenía un poco de miedo... temblaba entera y tenía una sensación en mi pecho que hacía que respirara entrecortado. De vez en cuando me reía, lo miraba, me volvía más atrevida... y él poco a poco me fue siguiendo y haciendo que yo lo siguiera.. ahora era su turno. 
Yo lo seguía, me dejaba llevar, nada estaba prohibido.. lo abrazaba fuertemente y me sentía protegida... varias veces intentó sacarme la polera, pero no sé si se atrevía como tal.. era una polera simple, de pabilos, que terminó enrollada y arriba. Él estaba igual, pero en mi caso, dejando al descubierto todo... 
Pero todo era más que especial. Habían momentos en los que estaba a punto de llorar, pero sólo porque en verdad encontraba que todo era tan especial y nuestro, que me hacía sentir extraña. Esas sensaciones, todo.. me hacía sentir única. me encantó todo.
Hasta que de repente reaccione y hablé. ¿Qué hora es? Era medianoche. Tenía que estar en mi casa hace media hora. 
'Podríamos haber seguido'.. me dijo. Me sentí una estúpida.. porqué tenía que seguir esa puta regla? 
Miré entre la oscuridad y la luz de la televisión. Seguía temblando.. me senté, me solté el pelo y me lo volví a amarrar. Después me puse las zapatillas para irme. Él me miró, se acercó y me empezó a besar nuevamente.. y caí de nuevo a la cama. 
Con el dolor de mi alma, le tuve que recordar. 'Me tengo que ir'.  
Me fue a dejar, y en el camino hablaba puras estupideces. No sabía que hacer realmente. Hasta que llegué a casa y me despedí. 
No quería despedirme. No quería dejarlo. Fue el mejor regalo en vísperas de navidad.

2 comentarios:

  1. Que hermoso, sin duda debes atesorar esos momentos por siempre (:

    ResponderEliminar
  2. Aww, qué lindo, para la otra ven su película más temprano xD

    ResponderEliminar