Todo pasa como un reloj viejo que se arrastra por llegar al siguiente número,
siguiendo la monotonía de una fábrica con trabajadores en uniforme gris.
Pesa como la roca más grande que existe,
que transforma tu reflejo en una figura asquerosa que no te atreves a mirar, y que a veces te sorprende y te hace angustiar.
Duele como las palabras afiladas que se graban con fuego en la memoria.
y sangra como la peor de las heridas que penetra tu piel y deja una cicatriz imborrable...
no dejándote pensar ni respirar por un momento.

No te angusties, lucha siempre por tus sueños C: un besazo
ResponderEliminareso me recuerda a la frase del libro La amortaja: "El dia quema horas, minutos, segundos".
ResponderEliminarPero ¡hey! al menos el tiempo pasa ¿no? (yo y mi intento de optimismo)
un beso.