jueves, 21 de octubre de 2010

Y no pude. Exploté. Me cansé.
Ayer fui a comprar con mi hermano, y le dije que repetiría de curso, ya que pasa todo el día jugando playstation. Y me pegó una patada, en plena calle.
Obvio que me enojé, y cuando llegué le dije que le preguntara a su hijo predilecto que mierda había hecho.
Me tiré en la cama y empecé a pensar... en la mañana me hicieron el test vocacional, para saber si me iré a científico o a humanista. Yo quiero estudiar medicina, obviamente me tendría que ir al científico. Pero me encanta escribir, y me va mejor en los ramos humanistas. En los otros no me va mal, pero necesito de más esfuerzo, creo. Me gustan, pero me cuestan.
Y obvio que en el test, por la breve interpretación que me dieron, creo que salió humanista. Igual no es el resultado definitivo, pero me frustró.
Razonaba... que haré si me sale humanista, no podré especializarme en lo que necesito, y no me alcanzará el puntaje en la prueba de selección universitaria... y no podré entrar a medicina ni alcanzaré la única meta que me hace vivir.
Me puse a llorar. Me desesperé, me dio miedo al sentir la posibilidad de que no lograría nada. No quiero otra cosa... no me veo en otra cosa... no sé.
Me tranquilicé, y me abracé al cojín. Prendí el televisor y me puse a ver una película. Marley & me. Y obvio que terminé llorando también. Maldita niña sensible. Creo que al estar algo afectada, hizo que me quebrara más rápido. Me gustó en todo caso la película [?]
Después, llegó mi papá y nos sentamos a cenar. No tenía muchas ganas, así que me demoré en sentarme. Me llamaba con voz tierna y paternal, y no sé, me hacía sentir extraña.
Me senté, y mi mamá dijo que estaba tan orgullosa de que hace tanto tiempo no discutiera con mi hermano, pero que ahora no quería nada más. Mi papá no sabía y preguntó que pasó, y le conté.
Retó a mi hermano como nunca, que no se le deben pegar a las mujeres, y cosas por el estilo. Y le dijo a mi mamá que le permite todo a su 'hijito'.... mi hermano se paró y se quiso ir.
Papá le gritó y le dijo que se sentara. Mamá se paró, enojada y se marchó. Papá le dijo que volviera, pero como no volvió, tiró los cubiertos, empujó todo y también se fue.
Resultado, me puse a llorar y terminé sola sentada en la mesa.
No comí nada, junté todos los platos, y me fui a lavar la loza, y a ordenar. Pero seguía llorando. Me sentía culpable. Obvio, la imbécil tenía que hablar para que quedara una masacre. Para que todos terminaran enojados y puteándose.
Si me hubiera quedado callada, no habría pasado nada. Y todo habría sido simpático, o por lo menos, pasar sin ningún problema.
Me sentía pésimo.
Después mis papás se enojaron por que no comí, y creo que me hizo empeorar.
Sola. Obvio. Lloré sola y en silencio. Nadie debía ver la debilidad.
Y lo hice. Me corté. Una línea que me hizo sentir mejor. Creo que no bastó... pero algo es algo. Rápido. Para que no sospecharan.
Y me fui a dormir. Tratando de consolar algo que parecía no poder.
En la mañana me desperté, y tenía los ojos hinchados. Que buena manera de empezar el día.
Lo único que rescato...
es que me acompañó mi perro. [?]


3 comentarios:

  1. Linda no te preocupes en mi faamilia tmb discutimos yo aveces tmb siento q es por mi culpa y lloro sola encerrada en mi pieza...pero despues todo se soluciona..Asi que arriba el animo :) que todo va a mejorar
    KISS

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  2. Lo triste del caso es que la que debía enojarse con todos por lo que pasó, termina cortándose por no haberse enojado...

    No eres tú la que está mal... al contrario, pareces la única cuerda en esa familia...

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  3. Espero que te vaya mejor en casa y tengo que decirte que a mi también me pasa muchas veces!
    Me gusta mucho tu blog espero pasarme más por aquí, ¡te sigo!
    pasate cuando quieras:

    illbeyoungforever

    Un besazo guapa!!

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