
Al final tropece con algo, pero no supe donde se habia trabado el pie al ser noche cerrada. Me caí y me quede ahí tendida. Rodé sobre un costado de forma que pudiera respirar y me acurruqué sobre los helechos húmedos.
Allí tumbada, tuve la sensación de que el tiempo transcurria más deprisa de lo que podía percibir. No recordaba cuántas horas habian pasado desde el anochecer. ¿Siempre reinaba semejante oscuridad en la noche? Lo más normal sería que algun débil rayo de luna cruzara el manto de nubes y se filtrara entre las rendijas que dejaba el dorsel de árbloes hasta alcanzar el suelo...
Pero no esa noche. Esa noche el cielo estaba oscuro como boca de lobo. Es posible que fuera una noche sin luna al haber un eclipse por ser luna nueva.
Luna nueva. Temblé, aunque no tenía frío.
[...] La lluvia me despertó poco después. No creía que hubiera llegado a dormirme de verdad. Simplemente, me habia sumergido en un sopor que me impedia pensar, y me aferraba a ese aturdimiento con todas mis fuerzas; gracias a él era incapaz de ser conciente de aquello que prefería ignorar.
La llovizna me molestaba un poco. Estaba helada. Dejé de abrazarme las piernas para cubrirme el rostro con los brazos.
Allí tumbada, tuve la sensación de que el tiempo transcurria más deprisa de lo que podía percibir. No recordaba cuántas horas habian pasado desde el anochecer. ¿Siempre reinaba semejante oscuridad en la noche? Lo más normal sería que algun débil rayo de luna cruzara el manto de nubes y se filtrara entre las rendijas que dejaba el dorsel de árbloes hasta alcanzar el suelo...
Pero no esa noche. Esa noche el cielo estaba oscuro como boca de lobo. Es posible que fuera una noche sin luna al haber un eclipse por ser luna nueva.
Luna nueva. Temblé, aunque no tenía frío.
[...] La lluvia me despertó poco después. No creía que hubiera llegado a dormirme de verdad. Simplemente, me habia sumergido en un sopor que me impedia pensar, y me aferraba a ese aturdimiento con todas mis fuerzas; gracias a él era incapaz de ser conciente de aquello que prefería ignorar.
La llovizna me molestaba un poco. Estaba helada. Dejé de abrazarme las piernas para cubrirme el rostro con los brazos.
~ Luna Nueva
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