martes, 10 de noviembre de 2009

Esta noche como siempre
Tengo la navaja frente a mí,
La rozo contra mi piel,
Llamando a mi sangre, a salir.

Lloro amargamente,
Con gemidos silentes.
Para que nadie sospeche
De mi fatal intención.

Pero aún no me atrevo,
A dar ese paso final,
Porque te prometí,
que no iba a hacerlo.

Es difícil mantener una vida,
Que ya se esta pudriendo.
Es difícil ser alguien que vive,
Solo porque aún respira.
Es difícil detener la navaja,
Antes de que llegue al clímax.

Pero sería más difícil verte llorar,
Por mi muerte prematura.
Que causaría una navaja imprudente,
Que anhelaba llegar al punto de la muerte.

Seré un objeto que camina,
Una sombra que respira,
Una nada que existe.

No permitiré que la navaja me corrompa,
Viviré fundida entre la gente,
y jamás me verás llorar.
Siempre sonreiré para tí.

Aunque aún no entiendo.
Por qué es tan importante,
mi insignificante presencia.

Llorando por dentro,
Y sonriendo por fuera,
Con cicatrices que han violado
Todo mi cuerpo

Espero que mi cuerpo aguante
Porque no moriré,
ya que hay algo que prometí,
y pese a todo intentaré estar bien

~Sacado de otro blog, pero editado por mí.


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